La campaña de recogida de firmas promovida por Salvatierra (Asociación para la Conservación y Desarrollo del Patrimonio Natural y Cultural de Villena) fue impulsada a través de carteles con códigos QR distribuidos en comercios de Villena que se han solidarizado con la causa y exige mayor transparencia, protección del entorno natural y una apuesta por un modelo energético democrático y sostenible.
En los últimos meses, más de 2.000 personas han firmado el manifiesto en defensa de la Sierra de Salinas y contra el actual modelo de implantación de grandes plantas fotovoltaicas en su entorno gracias a la solidaridad de diversos comercios de Villena con esta causa común.
La acogida de la iniciativa pone de manifiesto la preocupación ciudadana ante la creciente presión sobre la Sierra de Salinas y el conjunto de nuestro territorio por la proliferación de proyectos fotovoltaicos de gran envergadura cuyo beneficio para nuestra ciudad no está nada claro. Y es que se está alterando una de nuestras principales joyas naturales sin una planificación territorial suficiente ni garantías adecuadas de protección anteponiéndose los intereses de grandes oligopolios a la conservación de las riquezas de Villena y a las lógicas que deberían regir una transición justa y democrática hacia las energías renovables. Esta situación sienta un precedente peligroso de cara a un futuro marcado por la proliferación de centros de datos cuyos promotores pueden estar en este momento afilándose los dientes ante los recursos hídricos y energéticos de nuestro entorno.
No es necesario señalar a estas alturas que nuestra posición no es el rechazo frontal a las energías renovables, antes bien, nuestra iniciativa se centra en el cuestionamiento del modelo depredador y por supuesto, nada ecológico que se ha adoptado, así como en la defensa de una ciudadanía que sufrirá las externalidades negativas mientras se ve excluida de los beneficios que las fotovoltaicas generan.
La Sierra de Salinas ¿otro tesoro desprotegido?
Como señala el manifiesto, la Sierra de Salinas constituye un enclave de gran valor ecológico, paisajístico y cultural, situado entre los términos municipales de Villena, Yecla, Salinas, el Pinós y Monòver habiéndose dado diversos proyectos para su deseable consolidación como Parque Natural. Ante la situación descrita, los firmantes reclaman que se adopten medidas para frenar los proyectos que amenazan el entorno de la sierra y que se garantice su protección definitiva mediante esta declaración definitiva. Comprendemos, sin embargo que ya es tarde para frenar muchos de los proyectos, sin embargo, no claudicamos en la exigencia de una redacción socialmente participada del Plan General de Ordenación Urbana de Villena, incluyendo como línea estratégica preferente una respuesta justa, racional, y sostenible a los desafíos que la necesaria transición ecológica imponen a nuestro término municipal.
En este sentido cabe destacar que este manifiesto tiene la vista puesta en el futuro, para el que exigimos una posición inequívoca y mayor transparencia explicando cuál es la posición del consistorio —y de paso, de los diversos grupos políticos— ante la expansión de las grandes instalaciones fotovoltaicas en el término municipal. Además, reclamamos claridad sobre las acciones concretas que van a tomarse a este respecto de cara al futuro también en cuanto al avance nada halagüeño de los centros de datos. De este modo, exigimos información detallada sobre cuándo, cómo y por qué se están desarrollando estos proyectos, así como sobre sus posibles efectos negativos, las medidas compensatorias previstas y los beneficios concretos para la ciudadanía —más allá de patrocinios y otros arreglos cosméticos que dificilmente enmascaran la situación y de los que mejor ni hablemos—.
Desde Salvatierra y a través de este manifiesto pretendemos vehicular diversas exigencias políticas de la ciudadanía que se resumen en las siguientes propuestas: que el Ayuntamiento se posicione públicamente, sin ambigüedades, sobre la crisis de las fotovoltaicas y defienda los intereses de Villena y de su patrimonio natural frente a los proyectos que puedan comprometer su futuro. Y que el consistorio y otra vez, los diversos grupos políticos adopten una posición clara y justa de cara al futuro, si es necesario, elevando el asunto a ámbitos de poder autonómico y estatal garantizando que el patrimonio villenense no servirá para espolear intereses partidistas o personales de unos y de otros. En este sentido creemos, tal vez con cierta ingenuidad, que nuestros políticos han de deberse a Villena, incluso antes que a sus propios partidos.
Nuestra propuesta: un modelo energético basado en el autoconsumo y las cooperativas locales
Desde Salvatierra, defendemos que la transición energética debe avanzar de la mano de la sostenibilidad, la participación ciudadana y el beneficio colectivo. Así, frente a un modelo basado en grandes instalaciones controladas por un oligopolio eléctrico con intereses egoístas y tentáculos sombríos en ciertas instancias de poder, proponemos impulsar alternativas y sustentarlas con financiación para permitir a la ciudadanía participar directamente en la producción y gestión de la energética avanzando hacia un modelo basado en la democratización.
Demandamos así, planes concretos para apoyar el autoconsumo y a las cooperativas energéticas locales, con el objetivo de favorecer un mayor reparto de los beneficios de la transición energética en la comunidad frente al modelo oligopolístico. Estas medidas han de acompañarse con la exigencia de revisión de las normativas autonómicas que limitan la capacidad de decisión municipal, así como la exigencia de mayores responsabilidades ambientales y sociales a las grandes empresas eléctricas que permitan compensar —si bien a estas alturas, ya parcial e insuficientemente, el deterioro del medio natural y el agravio a los derechos de una ciudadanía villenense privada de una de enclaves naturales a cambio de nada—.
El apoyo del comercio local refuerza la movilización ciudadana
Por último, no nos queda más que expresar nuestro agradecimiento a los comercios participantes que han vertebrado la visibilización de una preocupación que trasciende el ámbito de lo meramente medioambiental y para incidir en el corazón mismo del futuro económico y social del municipio. Solo gracias a ellos contamos con más de 2.000 firmas que seguro serán muchas más y que no hacen más que revelar la disonancia entre la acción administrativa y el modelo de desarrollo sostenible y democrático que reclama la ciudadanía.
Defender la Sierra de Salinas es defender la dignidad de nuestros pueblos ahora, más que nunca, de cara a un futuro incierto ante el que muchos villenenses hacemos un llamamiento colectivo para que el Ayuntamiento defina públicamente su postura y actúe en consecuencia teniendo el cuenta el interés local y no exigencias dictadas desde el Estado o la Generalitat que parecen haber decidido que Villena es su patio trasero. La transición energética no puede convertirse en una oportunidad más de especulación, ha de ser una herramienta al servicio de la emancipación de los pueblos, la defensa del territorio y la construcción de un proyecto de futuro para Villena.

