Ejemplo 2: «PFV FrutaSol, VillenaSol…»- Nuestras alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental
Si uno se detiene en este punto del valle y levanta la vista, puede imaginar fácilmente la escala del proyecto que aquí se propone: una gran planta solar de más de setenta hectáreas, con miles de paneles ocupando las tierras agrícolas que durante generaciones han alimentado a las familias de Villena. Su nombre es PSF Frutasol, y forma parte de un entramado de macroinstalaciones solares que pretenden cubrir este territorio —El Puerto, la Solana de la Serrata y las faldas de la Sierra de Salinas— con un mar de silicio, vallas metálicas y líneas de evacuación eléctrica.
La Asociación Salvatierra presentó estas alegaciones para advertir que, bajo la apariencia de progreso, se oculta una transformación ecológica y social profunda, incompatible con la conservación de uno de los corredores naturales más valiosos del Alto Vinalopó.
El estudio de impacto ambiental del proyecto comete el mismo error que otros similares: analiza su huella como si fuera un caso aislado, ignorando los numerosos proyectos fotovoltaicos vecinos que se tramitan en paralelo. La ley exige evaluar los efectos sinérgicos, es decir, el impacto conjunto que se produce cuando varias plantas coinciden en un mismo territorio. Sin ese análisis, las conclusiones carecen de validez, porque lo que parece una alteración puntual se convierte, en realidad, en la fragmentación total del paisaje.

El lugar escogido para esta planta no es un terreno cualquiera. Es el valle que conecta las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de Moratillas–Almela y Sierra de Salinas, ambas dentro de la Red Natura 2000. Este corredor, por el que transitan rapaces, esteparias y otras especies protegidas, es un espacio de intercambio genético y dispersión biológica esencial para el equilibrio de la comarca. Instalar aquí una infraestructura industrial rompe esa continuidad ecológica y vulnera la propia normativa europea que protege estos ecosistemas.
El proyecto se sitúa, además, a escasos metros del L.I.C. y ZEPA Sierra de Salinas, cuyas normas de gestión todavía no han sido aprobadas por la Generalitat. Sin ese marco legal, no puede garantizarse la compatibilidad del proyecto con los objetivos de conservación.
A ello se suma un riesgo que no puede obviarse: la zona linda con masa forestal densa, y los paneles solares generan temperaturas locales hasta cuatro grados superiores al entorno natural. En un valle seco, de veranos largos y vegetación resinosa, el riesgo de incendio es tan evidente como subestimado.
Los estudios de fauna presentados por la empresa se basan en observaciones hechas a kilómetros de distancia y en periodos muy limitados. Son los mismos datos utilizados en otros proyectos del entorno, reinterpretados según convenga. La realidad, constatada por las visitas de campo de la Asociación, es bien distinta: aquí sobrevuelan el águila real, la culebrera europea, el busardo ratonero y, en ciertos meses, el halcón de Eleonora, que encuentra en estas laderas su único punto de alimentación estable en toda la Comunidad Valenciana. En las noches cálidas, los murciélagos ratoneros patudos cazan sobre las balsas de riego cercanas, uno de los últimos refugios de esta especie en peligro crítico. Cada uno de ellos desaparecería si el suelo fértil y los pequeños ecosistemas que sostienen su alimento quedaran cubiertos de metal.
El argumento climático tampoco resiste un examen serio. Para instalar la PSF Frutasol habría que arrancar más de 70 hectáreas de almendros y olivos, auténticos sumideros naturales de carbono. Resulta una contradicción hablar de reducción de CO₂ mientras se destruyen los sistemas que lo capturan de forma natural. Las plantas solares pueden y deben levantarse, pero en lugares degradados, sin uso agrícola o ecológico significativo. Lo contrario es sustituir vida por energía.
El paisaje de este valle no solo es un mosaico de cultivos y sierras: también es un espacio vivido. La ley valenciana de ordenación del territorio obliga a que los estudios paisajísticos incorporen la participación ciudadana, recogiendo la percepción y el valor simbólico que las comunidades locales otorgan a su entorno. Nada de eso se ha hecho aquí. El proyecto se diseñó sin preguntar a quienes viven, cultivan y caminan estas tierras, sin tener en cuenta el vínculo cultural y emocional que une a Villena con su paisaje. Un territorio no puede protegerse si se ignora la mirada de quienes lo habitan.
Finalmente, las medidas compensatorias propuestas por la empresa son poco más que simbólicas: algunas cajas nido, refugios genéricos y pantallas vegetales sin coherencia ecológica. Frente a ello, Salvatierra plantea alternativas reales: crear charcas ganaderas tradicionales, mantener márgenes y lindes naturales, restaurar vegetación autóctona, reservar corredores agrícolas de amortiguación entre la planta y las sierras y destinar parte del terreno a una comunidad energética local que beneficie a los propios vecinos.
Medidas concretas, posibles y justas, si realmente se busca compatibilizar energía y naturaleza.
Por todo ello, la Asociación Salvatierra solicitó que el proyecto no sea aprobado. No por oposición a la energía solar, sino porque la transición energética no puede avanzar al precio de la biodiversidad y la memoria del territorio.
El valle de Villena ha sido durante siglos un lugar de paso, de encuentro y de vida. Convertirlo en un polígono energético sería romper ese equilibrio ancestral. Hay otras formas de producir energía limpia; lo que no tiene sustituto es este paisaje.
Impactos sobre el valle: Fauna
Especie: Paratriodonta alicantina
Estado Legal: En Peligro de Extinción e incluida en el Libro Rojo de los Invertebrados de España (Verdú & Galante, 2006). Categoría: EN PELIGRO
El EsIA obvia el estudio faunístico de los invertebrados de la zona. Sin embargo, se documentan1 especies como la Paratriodonta alicantina: especie En Peligro de Extinción e incluida en el Libro Rojo de los Invertebrados de España (Verdú & Galante, 2006). Categoría: EN PELIGRO (EN B2ab(i, ii ,iii, iv)). Se trata de un coleóptero de pequeño tamaño cuya distribución está circunscrita a los arenales del litoral alicantino y los arenales del interior alicantino-murcianos de las comarcas del Vinalopó. Concretamente en el término municipal de Villena mantiene la mayor representación a nivel mundial de la especie, ya que está presente en todos los arenales de estudio (Info: Asociación Salvatierra) tales como Arenal de las Virtudes, Hondo de Carboneras, Sierra de Salinas, Sierra del Serral y Peña Rubia. La especie tiene un área de distribución muy fragmentada lo que unido al escaso número de poblaciones conocidas supone un riesgo grave para su conservación.
En el área de implantación de la CSF “La Atalaya” la especie está presente en al menos 5 parcelas afectadas por la obra, comprendiendo un espacio de 460.260 m2 afectados donde existe presencia confirmada de la especie (HERNANDEZ, 2021, com. pers.).
Especie: Abejaruco europeo (Merops apiaster)
Estado Legal: LESRPE
En el área afectada por la obra existen dos colonias de cría de abejaruco europeo (Merops apiaster) sendas ubicadas sobre taludes de sustrato arenoso. La colonia de cría situada al Este se encuentra dentro de una de las parcelas afectadas por la obra, la situada al Oeste se encuentra a menos de 100 m del proyecto. Tanto por afectación directa, como por proximidad a las instalaciones se prevé la pérdida de dichas colonias de cría.
Según la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad:
Artículo 57. Prohibiciones y garantía de conservación para las especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.
1. La inclusión en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial de una especie, subespecie o población conlleva las siguientes prohibiciones genéricas:
b) Tratándose de animales, incluidas sus larvas, crías, o huevos, la de cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos, así como la destrucción o deterioro de sus nidos, vivares y lugares de reproducción, invernada o reposo.
Especie: Águila real (Aquila chrysaetos)
Estado Legal: Directiva de Aves – Anexo I y LESRPE
El águila real es una de las grandes rapaces presentes en el área de afectación, aparece incluida en el Anexo I de la Directiva de Aves y en el LESRPE, Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Como bien indica el EsIA se trata de una especie nidificante en la ZEPA Sierra de Salinas (ES0000457) y en la Sierra el Castellar donde ubica su nido a una distancia de 1400 m de la CSF.
La pareja más próxima a la zona que nidifica en la Sierra del Castellar, anida fuera de los límites del proyecto, pero tiene sus cazaderos en las zonas de valle limítrofes a dichos enclaves, por tanto, la instalación de esta planta solar en una de los lugares que utilizan como cazadero puede afectar negativamente a la continuidad de este territorio ocupado por la especie.
El efecto de esta instalación solar fotovoltaica no debe analizarse de manera aislada, sino en conjunto junto al producido por el resto de las instalaciones que conformarían el nodo de plantas que se plantea en el área y su línea de evacuación, por lo que el impacto sobre las especies de la zona sería mucho mayor que el planteado a escala de una sola instalación solar fotovoltaica.
Además de esto, el Águila real es una especie muy afectada por la electrocución y colisión con tendidos eléctricos, vista al aumento significativo de la instalación de esta estructuras en toda el área proyectada los resultados de la aprobación de esta instalación podrían ser desastrosos para la especie.
Especie: Águila imperial ibérica (Aquila adalberti)
Estado Legal: Libro Rojo de las aves de España en la categoría de “En Peligro” y aparece como “En Peligro de Extinción” en el LESRPE. Vulnerable en la UICN. Además, está amparada por la Estrategia para la Conservación del Águila Imperial Ibérica.
En el EsIA no se hace referencia a la presencia del águila imperial ibérica en el área de estudio, siendo el Valle de las Moratillas, dentro de la ZEPA una de las principales áreas de dispersión de la especie en la Comunidad Valenciana. Hasta que alcanzan la madurez, los juveniles se concentran en áreas de elevada densidad de conejo, como es el área de estudio. El 3 de enero de 2021 se observa un joven de águila imperial ibérica junto otro de águila real en el área afectada por el proyecto.

Afección a la Alondra Ricotí (Chersophilus duponti)
En este estudio se reportan los primeros registros reproductores de Alondra Ricotí (Chersophilus duponti) para la provincia de Alicante. Esta población está fuertemente aislada, siendo muy vulnerable a la extinción y con bajas probabilidades de recolonizacición dada la baja movilidad de la especie.
Dicha especie ha sido propuesta como En Peligro de Extinción por la administración valenciana en la reciente revisión del Catálogo Valenciano de Especies Amenazadas, siendo la situación crítica para el resto de poblaciones nacionales, con descensos en 2021 del 80% tras el temporal de nieve Filomena según diversos expertos.
Una de las singularidades de la especie es su difícil detección, siendo esencial realizar censos específicos en marzo y abril mediante escuchas antes del amanecer y en días sin viento ni precipitaciones.
Para definir la ubicación de territorios de la especie dentro del área de implantación y buffer de estudio se ha dedicado una sola jornada de muestreo, prospectando dos únicas parcelas. Esto representa un esfuerzo claramente insuficiente ante la relevancia de la presencia de la especie en el área, y sobretodo, ante el grave riesgo de no ubicar la totalidad de territorios presentes y poder destruir su hábitat con la implantación de la central fotovoltaica.
Solo en el área de implantación propuesta, la especie dispone de eriales gipsófilos adecuados para su presencia (que además son hábitats de interés comunitario) y que no han sido prospectado con metodología específica en las parcelas 1, 2, 6, 41, 44, 66, 79, 88, 90, 114 y 115 del polígono 39 y la parcela 22 del polígono 40 en Villena, así como la parcela 1 del polígono 3 en Salinas.
Estas parcelas corresponden a más de un tercio del área de la implantación, por lo que para poder valorar la viabilidad de la planta fotovoltaica en un área tan sensible resulta necesario un conocimiento profundo del estatus de la especie en la zona.
Esta información no está reflejada en este documento.
Además se propone la instalación de una sector de la planta en una parcela que linda con un territorio de Alondra Ricotí, con una distancia lineal de 275 metros a uno de los contactos de machos cantores, lo que supondría una afección por molestias y transformación del hábitat dentro del home range de dicho macho cantor (home range promedio 8.1 ha, Garza et. al 2005).
Dichas parcelas albergan erial gipsófilo, un hábitat de interés comunitario, así como un barbecho de larga duración que se está matorralizando, por lo que deben ser descartadas de la propuesta para la planta, y en todo caso han de ser incluidas dentro de las medidas compensatorias para favorecer a la especie.
1 Verdú, J.R. 2006. Coleoptera, Melolonthidae. En: Domingo, J; Montagud, S. & Sendra, A. (Coord.) 2006. Invertebrados endémicos de la Comunitat Valenciana. Conselleria de Territori i Habitatge. Generalitat Valenciana. 182-183 págs.
Especies presentes en el Valle




Águila Real (Aquila chrysaetos). Foto: Miguel Ángel Berbegal

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en peligro de extinción.. Foto: Miguel Ángel Berbegal

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros). Foto: Miguel Ángel Berbegal

Arrendajo común (Garrulus glandarius). Foto: Miguel Ángel Berbegal

Curruca mirlona (Sylvia hortensis). Foto: Miguel Ángel Bervegal

Alcaudón real (Lanius excubitor) en peligro de extinción. Foto: Miguel Ángel Berbegal

Curruca carrasqueña occidental (Curruca iberiae). Foto: Miguel Ángel Berbegal

Alondra ricotí (Chersophilus duponti) en peligro crítico de extinción. Foto: Miguel Ángel Berbegal

Alcaravan común (Burhinus oedicnemus) en peligro de extinción. Foto: Miguel Ángel Berbegal

Grajilla occidental ((Corvus monedula) en peligro de extinción. Foto: Miguel Ángel Berbegal
